domingo, 1 de diciembre de 2013
Damas y caballeros, el show siempre tiene que continuar.
Lo que es real para las personas es producido por las emociones, nuestra
atención es consumida y absorbida por ellas, nuestras conductas y
pensamientos están dirigidos a construir una realidad en torno a ellas.
Buscamos crear un escenario que permita que esas emociones se mantengan,
pero como la realidad es siempre cambiante, el sistema de valores y
prioridades cambia, haciendo así que lo que se sentía real deje de serlo
cuando sea menos necesario o accesible. Cuando un escenario desaparece
de nuestras vidas, la emoción no puede mantenerse, ya no hay ningún
lugar en donde pueda habitar. Muchos nos aferramos tanto a una emoción
que no aceptamos que el escenario que la producía ha dejado de existir, o
nos engañamos con que existe cuando no es así. Cuando nuestros
escenarios cambian, ya sea porque la vida es muy inestable, o
cuestionemos las bases de un escenario, cuesta que las emociones se
mantengan, así que se nota fácilmente que las cosas no son tan reales
como creíamos, llevándonos a la conclusión de: nada es real o nada tiene
significado. Todo lo que queremos es un buen escenario para que las
historias que nos causan las emociones que deseamos se mantengan por
siempre, pero de todas formas, todas las cosas tienen que pasar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario