Generalmente para el ciudadano común que apoya a la izquierda, la elección entre capitalismo y socialismo es una moral. Lo que está en juego cuando decide apoyar a un sistema u otro, es qué tipo de moralidad será la que impere en un país. Desde su punto de vista si el socialismo sale victorioso dará como resultado una sociedad ética en donde todos comparten y se ayudan entre sí, y si el capitalismo sale victorioso dará como resultado una sociedad en donde las personas solo buscan el bien individual sin importarles el éxito o sufrimiento del resto. El ciudadano común piensa que las victorias que llevan a que alguien consiga el bien individual son derrotas para los demás, es la falacia de que la economía es un juego de suma cero. Por lo tanto, elegir un sistema en donde las personas actúen altruistamente sin buscar su propio bien individual es la solución a la mayoría de los problemas sociales.
Este error común es una de las mayores fuerzas que impulsan la elección de gobiernos socialistas y autoritarios. Y hay que reconocerle a los intelectuales de izquierda y a la mayoría de los políticos y demagogos el éxito que han tenido en empaquetar al socialismo con la ética del altruismo, y al mismo tiempo empaquetar al sistema capitalista con el egoísmo. Esto es bastante astuto porque en realidad el capitalismo no demanda de ninguna forma que las personas posean un sistema de valores u otro, salvo el respeto a la propiedad de los demás.
La propuesta del socialismo es la socialización de la propiedad privada, específicamente los medios de producción. Es decir, la propuesta implícita es transformar a la sociedad actualmente egoísta en una sociedad más solidaria, ergo un cambio en el sistema político que constituirá también un cambio en la moralidad de la cultura. Uno de los problemas con esta propuesta es que ese tipo de sociedad en vez de dejar una sociedad de todos, termina siendo una sociedad del grupo que convenció a la mayoría a implementar dicho sistema. Y a pesar de que luego de implementar el socialismo muchos bienes son de acceso gratuito para la mayoría, la fuerza militar del país termina siendo propiedad privada de dicho grupo político, el cual por consecuencia de monopolizar la fuerza queda con el derecho de coaccionar a todo un país con amenazas indirectas hechas a través del órgano legislativo, que se usa para obtener el botín definitivo, derecho a tomar dinero de los demás por medio del impuesto y monopolizar la falsificación de dinero. No obstante esta idea que se podría resumir de forma simplista como: "si nos dan el poder la sociedad será una moral porque nosotros los obligaremos a compartir, lo que eliminará los problemas de los más necesitados" es una exitosamente esparcida, fundamentalmente porque toca las emociones del ciudadano común.
Es algo bastante lamentable que las emociones morales de ayudar a los que más necesitan y los valores de compartir y cooperar sean parte de la fuerza que lleva a que psicópatas manipuladores terminen con el poder para controlar a todo un país y terminar destruyéndolo. Todo por razonar erradamente y concluir que la moral en una cultura se cambia sólo por la fuerza, y como muchas de las emociones más fuertes son de naturaleza moral, con esta falacia gran parte de las luchas políticas apasionadas tienen una naturaleza izquierdista. Cabe mencionar que no se debe incurrir en el error de denigrar o cuestionar las emociones y los valores altruistas y colectivista, esto prorrogaría la idea de que los que apoyamos al libre mercado lo hacemos porque no valoramos la ética de compartir y que pensamos que la evolución final del hombre es uno frío e individualista sin compasión por nadie más, aunque hay personas a favor de libre mercado que piensan así como los seguidores del objetivismo Randiano. Al final no son las emociones morales, altruistas y comunitarias las que llevan al error de imponer sistemas totalitarios, sino la errónea creencia de que el socialismo de estado es la mejor opción política para convertir a una sociedad en una moral.
Un método bastante eficaz para separar la moral del autoritarismo es un argumento ya famoso dentro del mundo libertario: señalar que puede existir un socialismo voluntario y uno forzoso, hacerlo de por sí demuestra que el autoritarismo no es necesario para que una sociedad actúe de forma altruista y comunitaria. Y más importante aún, demuestra, aunque no tan explícitamente, que un socialismo voluntario es compatible con el capitalismo debido a que en una sociedad capitalista no existe una prohibición sobre cómo organizarse, pues el capitalismo se trata esencialmente de libertad y de no agredir la propiedad del otro, un socialismo voluntario no violaría estos principios.
Otra efecto de mencionar estas dos alternativas de socialismo es que implica que el socialismo voluntario es el único de los dos que puede ser legítimamente moral porque, bueno, es voluntario, al contrario del acto en el socialismo forzoso. La moral es la expresión de los valores de un sujeto, un valor consiste en que un individuo enfrentado a dos opciones le dará prioridad a una más que a la otra, si está forzado a elegir solo una opción pues no está expresando de ninguna forma ningún valor moral. Los ciudadanos de una cultura dentro del socialismo forzoso son solo agentes de los gobernantes, no tienen "libre albedrío" cuando comparten obligatoriamente. Sin embargo, los gobernantes que obligan a sus ciudadanos a actuar con apariencia socialista tampoco expresan valores morales o éticos. Ellos no se sacrifican ni comparten, al contrario se vuelven ricos de su supuesto sacrifico. Por supuesto, dentro de la retórica del político ellos se quedan con el crédito de servir a los demás, pero si observamos fríamente a lo que hacen e ignoramos lo que dicen, veremos que ellos solo ordenan y toman de los demás, no producen ni comparten.
Entendiendo el carácter coactivo del socialismo nos ayuda a ver que es más difícil que existan principios morales tipo comunitarios dentro del mismo socialismo de estado, hasta es cierto que podría existir un socialismo de estado en donde casi ninguno de los ciudadanos comparten o aplican la ética del socialismo voluntariamente. Si alguien quiere que su sociedad tenga valores comunitarios, el socialismo de estado no es el camino. Por otro lado, aunque el capitalismo no promueve ni niega el socialismo voluntario o sus supuestos principios morales, definitivamente hace más factible que pueda desarrollarse que en el socialismo de estado. Como el capitalismo esencialmente se trata de libertad, lo cual significa respeto al individuo y a lo que ha adquirido, existe libertad de actuar de acuerdo a los principios y valores que uno prefiera, como por ejemplo, que un grupo de personas prefiera organizarse de forma socialista como ocurre naturalmente con las familias (tal cual por su necesidad tal cual por su capacidad), Con tal que dicha asociación no transgreda la propiedad de un tercero no hay razón para prohibirla, hay libertad de cómo un individuo puede actuar y cooperar. Para ilustrarlo mejor, en el capitalismo una persona puede ser totalmente egoísta y no entregar ni un centavo a nadie de a gratis durante toda su vida, como también puede alguien dedicar su vida a causas altruistas sacrificándose a sí mismo. Esta libertad no existe en el caso del socialismo, en donde autoritariamente los de arriba deciden qué valores los ciudadanos deben aparentar con sus acciones aunque ellos no los compartan.
otra razón de por qué el socialismo voluntario, o principios morales colectivistas, es más factible que se de en el capitalismo que en el socialismo de estado, es porque en realidad la implementación del capitalismo en mayor o menor medida nos ha rescatado del salvajismo animal, de la lucha desesperada por adquirir recursos para la supervivencia. Esto se debe al respeto a la propiedad, la división del trabajo, la plusvalía que permite el perfeccionamiento de los medios de producción, acuerdos voluntarios que implican el beneficio entre las partes, entre otras. Antes de estos logros creados por el capitalismo, la lucha no era por el reconocimiento a las vacaciones o los bonos nocturnos, era por conseguir una forma de no morirse de hambre por lo escasos que eran los recursos para la supervivencia. Todo lo logrado por el capitalismo nos permite relajarnos y no actuar por nuestros instintos más primitivos de supervivencia, en donde en muchos casos la violencia es una alternativa normal para poder vivir otro día más.
Lo irónico es que los izquierdistas acusan al capitalismo de poner a las personas a competir de una forma salvaje. La competencia capitalista o de mercado es diferente a la salvaje lucha entre los animales por la supervivencia ya que se da siguiendo el principio del respeto a la propiedad ajena, por eso no puede tratarse sobre quién es el más violento o salvaje en apoderarse de los bienes de los otros, o de quién es el más elocuente y manipulador para justificar o disimular el robo ante el público, se trata de que si alguien quiere adquirir algo de alguien más sólo lo puede hacer ofreciendo algo de valor a cambio, por lo tanto los derechos de propiedad estimulan la producción de valor. Es palabras simples, quienes serán exitosos en una sociedad que respeta la propiedad privada dependerá de quienes sumen más valor a los demás, en una sociedad en donde no se respeta tal derecho se abre la posibilidad de que los que restan valor a la sociedad sean exitosos, y en muchos casos llegan a serlo más que las personas que aportan valor a los demás y no violan los derechos de nadie.
Que tan solo un país respete el derecho de propiedad privada lleva a la conclusión natural de la creación y desarrollo de sistemas de producción masivos para la satisfacción de necesidades, los cuales han sido lo que principalmente ha permitido el gran crecimiento poblacional de los últimos siglos, y también la única razón de por qué existen países ricos en donde los supuestos pobres viven mejor que los ciudadanos de clase media en países tercermundistas donde no se respeta tanto los derechos de propiedad privada. Ahora, ¿en qué país provoca más compartir? ¿En uno en donde abundan bienes materiales o en uno en donde escasean? ¿En donde las necesidades vitales todavía no están totalmente satisfechas o en donde no hay que preocuparse por las necesidades? Obviamente, para actuar más caritativamente primero el bienestar de uno y de los más cercanos debe estar de cierta forma asegurado, y por supuesto, hay que tener en primer lugar posesiones de más para poder compartirlas.
Bajo un sistema político en donde no se respeta la propiedad privada la conclusión lógica es la escasez, ya que todo aparato productivo se mantiene porque hay marcos institucionales que lo protegen y de esa forma, quien haya generado un sistema productivo exitoso puede expandirlo y perfeccionarlo por la acumulación de capital; los impuestos, las expropiaciones, la inflación, las regulaciones, eliminan la flexibilidad y el avance del sector productivo para satisfacer las necesidades de la sociedad dejando así una sociedad pobre llena de necesidades, lo que va aumentando el riesgo de que las personas por desesperación no solo dejen de ser tan caritativas, sino que tomen conductas moralmente reprochables como la violencia y el saqueo (por supuesto, la supervivencia está primero). Las conductas éticas, morales, y el ser civilizado en sí, son lujos que existen sobre la base de sistemas productivos, cualquier argumento moral que ponga en riesgo los sistemas productivos, es una falacia en sí, la escasez viene acompañada de la desesperación y el salvajismo, y la abundancia brinda el lujo de poder seguir cualquier sistema ético o moral que deseemos. Por esta razón, quien quiera una cultura o sociedad con valores socialistas, comunitarios, colectivistas, altruistas, o solidarios, debe en primer lugar apoyar al sistema que permite el lujo de que actuemos diferente a animales salvajes desesperados por sobrevivir, y en segundo lugar, debe buscar persuadir a los demás que su sistema de valores es el mejor, para que el resto lo adopte voluntariamente y sin ninguna forma de amenaza o de agresión.
Carencia de conclusiones
viernes, 13 de febrero de 2015
sábado, 28 de diciembre de 2013
Tan significativo como una piedra.
Una señora millonaria, a quien llamaremos la Madam, sufre de un
accidente en el que su cabeza se vio bastante afectada. Luego de varias
operaciones por parte de neurocirujanos pasó la recuperación sin poder
mostrar ninguna emoción, los doctores piensan que su apatía es causada
por los daños que recibió en el sistema emotivo del cerebro. Familiares
de ella bromeaban con que era mejor que estuviese así sin emociones ya
que la señora tenía muy mal carácter. A la final la señora fue dada de
alta, cuando iba de regreso a su mansión, ella observa una piedra por el
camino y lanza su primera expresión de emoción, grita al conductor:
¡deténte!, éste frena inmediatamente y le pregunta a la señora: "Madam,
¿qué ocurre? ¿vio algo? Debería estar tranquila luego de tantas
operaciones". Ella queda pasmada con la mirada absorbida en una piedra
al lado de un árbol; sale del carro, corre, la toma y dice: "¡un
milagro, un milagro! Esta piedra es mágica, ella fue la que me salvó la
vida, justo antes de la primera operación recuerdo haber visto esta
misma piedra y después de eso quedó en mi mente, ahora que me la
encuentre otra vez significa que ella en realidad intervino para
salvarme, ¡un milagro!" exclama la señora con un rostro deslumbrado. El
conductor intenta hacerle entrar en razón: "disculpe Madam, es solo una
piedra, seguro se siente así por sus daños cerebrales, una piedra no
puede..." pero es interrumpido por la señora: "¡Cálla!, ¿¡cómo puedes
sugerir que estoy loca!?" la señora con indignación de inmediato lo
despide.
La Madam organiza una fiesta invitando a sus conocidos y familiares. Todo aquel que recibió una invitación se sintió extrañado pues la señora nunca hacía reuniones, nunca socializaba, y pese de ser extremadamente rica nunca ayudaba a ninguno de sus familiares, ni a los más pobres los cuales en la familia abundaban. La fiesta inicia llena de lujos, comida y música, todos festejaban con alegría, muchos de los que sentían cierto desprecio a la Madam se les pasó por tan agradable velada. De repente la Madam sale diciendo que tiene un anuncio importante por hacer, "he sido parte de un milagro, el que me permite estar aquí hablándoles, fue increíble, lo que me ha hecho salir viva de tan terrible accidente no han sido los médicos, sino esta piedra" reveló un altar en donde la común y corriente piedra posaba. Todos los invitados estaban confundidos, la señora siguió hablando "estoy tan agradecida por lo que ha hecho por mí, la adoro y desde hoy voy a celebrarla y espero que ustedes me acompañen en las celebraciones también" lo decía con lágrimas en los ojos y mucha emotividad. Cuando terminó el discurso solo había silencio en la sala, las personas no sabían cómo reaccionar, la Madam miraba cómo la habitación entera se había paralizado, era un momento lleno de tensión en donde no se sabía si habría ridiculización o aprobación. Al rato uno de los invitados con el fin de romper la tensión dijo: "¡viva la piedra milagrosa, gracias a ella Madam vive, viva!" miró a todos como insistiendo a que se unieran a él, unos pocos empezaron a aplaudir y luego de un rato todos celebraran por la piedra. La reunión siguió después de eso, nadie mencionaba nada en contra de la piedra ni de la Señora, todos se divirtieron en la celebración.
Las reuniones se volvieron costumbre en la mansión, ahora todo el círculo social y familiar de la señora tenía el privilegio de disfrutar fiestas lujosas celebradas con relativa frecuencia, todas hechas con el fin de adorar a la piedra milagrosa. En las fiestas naturalmente se crearon diferentes tipos de rituales con la finalidad de rendir tributo a la piedra, eran bailes, reverencias, discursos, consignas, etc. La piedra se había convertido en un símbolo de la familia, y ésta de verdad permitió mucho, porque creó unión en los miembros de la familia, además de que varios familiares lograron beneficiarse de la fortuna de la señora, y mientras más entusiastas eran con el homenaje a la piedra más ayuda recibían. Había participantes en las reuniones que lograban expresar con total sinceridad agradecimiento y afecto hacia la piedra milagrosa, los brindis por la piedra estaban llenos de elocuencia y emotividad, mantenían a los invitados con una sonrisa y aplaudiendo con facilidad, todos aceptaban que la piedra era en realidad milagrosa. La señora notaba quiénes de sus invitados eran los más entusiastas, y los que lo eran terminaban siendo los que recibían más favores económicos por parte de la Madam. Luego de varios años, ya nadie comentaba si la piedra era milagrosa o no, eso era una verdad establecida en la familia y no había ningún cuestionamiento al respecto. Si alguna vez hubo dudas de que la piedra era milagrosa pues ya habían sido olvidadas, y dudarlo en la familia no tenía ningún fin.
Un chico muy pobre que también era parte de la familia atravesaba una enfermada que para poder ser tratada era necesario mucho dinero, pero como siempre se mantuvo alejado de la familia no había podido beneficiarse del cambio de actitud de la Madam, quien resultaba ser su tía lejana. Un día un familiar lo visita y le recomienda que asista a una de las fiestas de su tía, le dice que ella ya no era tan avara y desagradable, que más bien ahora ayudaba a los de su familia sin titubear dando largas sumas de dinero con facilidad y como el caso del chico era grave, con más probabilidad ella podría decidir ayudarle. El chico no se sentía a gusto con la idea de ir a pedir dinero, pero como estaba tan mal y al parecer era seguro que recibiría ayuda, decidió asistir a una de las fiestas. En la reunión se sentía extrañado de lo que ocurría, veía muchos rituales extraños y cuando preguntó por qué los hacían, quedó más sorprendido al saber que todo era por una piedra, por una simple piedra, el chico no podía creerlo. Los miembros de la familia le invitaban a participar en las actividades que rendían tributo a la piedra, pero él como se sentía tan incómodo sobre todo el asunto se reusó a hacerlo, la señora lo observaba notando con enojo la indisposición que tenía el chico de ser parte de la celebración a la piedra milagrosa.
Comienza la cena, se levanta el más cercano a la Madam dando un discurso sobre la vida, los milagros, y la deuda grande que tiene la familia con la piedra milagrosa. Lo hace con mucha elocuencia, todos, como usualmente terminan haciendo, le sonríen y aplauden, y merecido lo tiene porque se esmeraba bastante en cada brindis que dedicaba. Durante las conversaciones de la cena alguien le pregunta al chico qué opinión le merecía las celebraciones de la familia, el chico responde: "me disculpan, pero me parece raro todo esto de la piedra... digo, ¿cómo es que saben que la piedra en realidad tuvo algo que ver con la operación? Es una tontería pensar que una piedra común y corriente pueda causar milagros" Hay un silencio pesado luego del comentario, y se le podía ver el rostro de irritación a la Madam por la imprudencia del chico. Un invitado sonriendo cambia rápidamente el tema de conversación con un chiste, todos se ríen y la cena continúa como si nada hubiese ocurrido, pero después de eso, nadie conversaba con el chico, este rechazo continuó después de la cena, los invitados evitaban relacionarse con el muchacho a toda costa, éste lo nota y por eso decide irse de la fiesta, no sin antes intentar hablar con la Madam pues para eso había asistido a la reunión. Entra a la habitación principal y le dice a la Madam: "Tía, quiero pedirte un favor, estoy muy enfermo, no puedo costear mi tratamiento. Me dicen que has ayudado a mucha de nuestra familia y si me puedes prestar algo para iniciar mi tratamiento estaría agradecido". Madam se ríe y le dice: "¿¡cómo crees que te ayude luego de que le faltaste el respeto a la piedra milagrosa!?, ¡qué indignación!, no quiero volverte a ver en esta casa, ¡largo!". Sin más remedio el chico deja la mansión sin conseguir la ayuda que buscaba.
A los meses la enfermedad del chico había empeorado, el dolor era más intenso y todavía no alcanzaba a reunir lo necesario para iniciar el tratamiento. Entre el dolor y la angustia al chico le vino la idea de que quizás fue maleducado por dar su opinión, pensaba: "si es el hogar de la señora, debí respetar su creencia, es irrespetuoso criticar los pensamientos de los demás y no seguir las tradiciones en su mismo hogar, pues cada quien tiene derecho a sus creencias, lo mejor es irme a disculpar por no haber hecho lo correcto". Estos razonamientos parecían estar más motivados por la necesidad de conseguir un alivio a su dolor que por un reflejo de sus ideas propias ya que en realidad el chico era alguien orgulloso que usualmente no se echaba para atrás con su palabra y mucho menos mentía. Cuando llegó a la mansión le tuvo que insistir al portero para poder entrar que le dijera a la Madam que no venía con intención de discutir sino de disculparse, la señora le permitió una conversación a la final. Ella escuchó con paciencia las disculpas, decía el chico a su tía lejana cosas como que no era correcto violar las reglas de un hogar, que lo mejor es respetar las ideas de los demás, seguir las tradiciones por ser cortés, etc. Luego del discurso, la Madam alzando la voz y muy seria le dice: "Mira, en toda tu charla no escuché ni una vez que admitías que la piedra en realidad es mágica. Sé muy bien que necesitas ayuda médica y estoy dispuesta a dártela, todo lo que necesites, pero solo si te disculpas no ante mí, yo no fui a quien más irrespetaste, sino ante la piedra y que sea frente a todos en la reunión. Si lo haces te ayudaré, si no, no quiero verte más por acá". El chico se enfada por el trato que recibe, ya antes de irse sin disculparse con la piedra siente un fuerte dolor en su estómago, la enfermedad le afecta, él en ese momento baja su cabeza por causa del dolor y renuentemente dice: "sí, me disculparé con la piedra".
Ambos salen de la habitación y en el medio de la reunión dice en voz alta la Madam: "escuchen todos, el chico tiene un anuncio importante que hacer. Entonces... ¿qué querías decir?". En ese momento el chico se para frente del altar y antes de decir las palabras de disculpas a la piedra, sus principios le empiezan a estorbar, queda como congelado por unos momentos cerrando los ojos y apretando los puños. La tensión era alta, todos veían aquel escenario en silencio, la señora lo observaba con frialdad esperando ver si acaso tomaría la decisión correcta, si superaría la prueba que le concedería sus ayudas económicas o quedaría condenado al desamparo. A la final el chico reacciona, su actitud cambia totalmente, con lágrimas en sus ojos dice alzando la voz: "¡disculpa piedra por haber dudado de tu magia, estaba tan equivocado, eres en verdad maravillosa!". Luego de un corto silencio los invitados le aplauden, la señora lo acoge en sus brazos mientras el chico lloraba, la reunión continuó normalmente. Desde ese momento el chico participó en todos los rituales con mucho entusiasmo, era bueno dando discursos, inventando actividades, planificando reuniones. Y lo bueno del asunto fue que la Madam le pagó todo el tratamiento médico y gracias a él logró superar su enfermedad. Según la Madam, la piedra no solo la había milagrosamente salvado a ella sino también al chico. Pero todavía quedaba un misterio, si acaso el chico en realidad creía que la piedra era milagrosa o si acaso todo era un acto para beneficiarse de la fortuna de la Madam, Si es un acto entonces el chico era un tremendo actor, sin embargo sea cual fuere el caso, no había mucha diferencia, la verdad ahí era que la piedra sí era milagrosa, era una verdad al igual como que el sol saldría al otro día.
La Madam organiza una fiesta invitando a sus conocidos y familiares. Todo aquel que recibió una invitación se sintió extrañado pues la señora nunca hacía reuniones, nunca socializaba, y pese de ser extremadamente rica nunca ayudaba a ninguno de sus familiares, ni a los más pobres los cuales en la familia abundaban. La fiesta inicia llena de lujos, comida y música, todos festejaban con alegría, muchos de los que sentían cierto desprecio a la Madam se les pasó por tan agradable velada. De repente la Madam sale diciendo que tiene un anuncio importante por hacer, "he sido parte de un milagro, el que me permite estar aquí hablándoles, fue increíble, lo que me ha hecho salir viva de tan terrible accidente no han sido los médicos, sino esta piedra" reveló un altar en donde la común y corriente piedra posaba. Todos los invitados estaban confundidos, la señora siguió hablando "estoy tan agradecida por lo que ha hecho por mí, la adoro y desde hoy voy a celebrarla y espero que ustedes me acompañen en las celebraciones también" lo decía con lágrimas en los ojos y mucha emotividad. Cuando terminó el discurso solo había silencio en la sala, las personas no sabían cómo reaccionar, la Madam miraba cómo la habitación entera se había paralizado, era un momento lleno de tensión en donde no se sabía si habría ridiculización o aprobación. Al rato uno de los invitados con el fin de romper la tensión dijo: "¡viva la piedra milagrosa, gracias a ella Madam vive, viva!" miró a todos como insistiendo a que se unieran a él, unos pocos empezaron a aplaudir y luego de un rato todos celebraran por la piedra. La reunión siguió después de eso, nadie mencionaba nada en contra de la piedra ni de la Señora, todos se divirtieron en la celebración.
Las reuniones se volvieron costumbre en la mansión, ahora todo el círculo social y familiar de la señora tenía el privilegio de disfrutar fiestas lujosas celebradas con relativa frecuencia, todas hechas con el fin de adorar a la piedra milagrosa. En las fiestas naturalmente se crearon diferentes tipos de rituales con la finalidad de rendir tributo a la piedra, eran bailes, reverencias, discursos, consignas, etc. La piedra se había convertido en un símbolo de la familia, y ésta de verdad permitió mucho, porque creó unión en los miembros de la familia, además de que varios familiares lograron beneficiarse de la fortuna de la señora, y mientras más entusiastas eran con el homenaje a la piedra más ayuda recibían. Había participantes en las reuniones que lograban expresar con total sinceridad agradecimiento y afecto hacia la piedra milagrosa, los brindis por la piedra estaban llenos de elocuencia y emotividad, mantenían a los invitados con una sonrisa y aplaudiendo con facilidad, todos aceptaban que la piedra era en realidad milagrosa. La señora notaba quiénes de sus invitados eran los más entusiastas, y los que lo eran terminaban siendo los que recibían más favores económicos por parte de la Madam. Luego de varios años, ya nadie comentaba si la piedra era milagrosa o no, eso era una verdad establecida en la familia y no había ningún cuestionamiento al respecto. Si alguna vez hubo dudas de que la piedra era milagrosa pues ya habían sido olvidadas, y dudarlo en la familia no tenía ningún fin.
Un chico muy pobre que también era parte de la familia atravesaba una enfermada que para poder ser tratada era necesario mucho dinero, pero como siempre se mantuvo alejado de la familia no había podido beneficiarse del cambio de actitud de la Madam, quien resultaba ser su tía lejana. Un día un familiar lo visita y le recomienda que asista a una de las fiestas de su tía, le dice que ella ya no era tan avara y desagradable, que más bien ahora ayudaba a los de su familia sin titubear dando largas sumas de dinero con facilidad y como el caso del chico era grave, con más probabilidad ella podría decidir ayudarle. El chico no se sentía a gusto con la idea de ir a pedir dinero, pero como estaba tan mal y al parecer era seguro que recibiría ayuda, decidió asistir a una de las fiestas. En la reunión se sentía extrañado de lo que ocurría, veía muchos rituales extraños y cuando preguntó por qué los hacían, quedó más sorprendido al saber que todo era por una piedra, por una simple piedra, el chico no podía creerlo. Los miembros de la familia le invitaban a participar en las actividades que rendían tributo a la piedra, pero él como se sentía tan incómodo sobre todo el asunto se reusó a hacerlo, la señora lo observaba notando con enojo la indisposición que tenía el chico de ser parte de la celebración a la piedra milagrosa.
Comienza la cena, se levanta el más cercano a la Madam dando un discurso sobre la vida, los milagros, y la deuda grande que tiene la familia con la piedra milagrosa. Lo hace con mucha elocuencia, todos, como usualmente terminan haciendo, le sonríen y aplauden, y merecido lo tiene porque se esmeraba bastante en cada brindis que dedicaba. Durante las conversaciones de la cena alguien le pregunta al chico qué opinión le merecía las celebraciones de la familia, el chico responde: "me disculpan, pero me parece raro todo esto de la piedra... digo, ¿cómo es que saben que la piedra en realidad tuvo algo que ver con la operación? Es una tontería pensar que una piedra común y corriente pueda causar milagros" Hay un silencio pesado luego del comentario, y se le podía ver el rostro de irritación a la Madam por la imprudencia del chico. Un invitado sonriendo cambia rápidamente el tema de conversación con un chiste, todos se ríen y la cena continúa como si nada hubiese ocurrido, pero después de eso, nadie conversaba con el chico, este rechazo continuó después de la cena, los invitados evitaban relacionarse con el muchacho a toda costa, éste lo nota y por eso decide irse de la fiesta, no sin antes intentar hablar con la Madam pues para eso había asistido a la reunión. Entra a la habitación principal y le dice a la Madam: "Tía, quiero pedirte un favor, estoy muy enfermo, no puedo costear mi tratamiento. Me dicen que has ayudado a mucha de nuestra familia y si me puedes prestar algo para iniciar mi tratamiento estaría agradecido". Madam se ríe y le dice: "¿¡cómo crees que te ayude luego de que le faltaste el respeto a la piedra milagrosa!?, ¡qué indignación!, no quiero volverte a ver en esta casa, ¡largo!". Sin más remedio el chico deja la mansión sin conseguir la ayuda que buscaba.
A los meses la enfermedad del chico había empeorado, el dolor era más intenso y todavía no alcanzaba a reunir lo necesario para iniciar el tratamiento. Entre el dolor y la angustia al chico le vino la idea de que quizás fue maleducado por dar su opinión, pensaba: "si es el hogar de la señora, debí respetar su creencia, es irrespetuoso criticar los pensamientos de los demás y no seguir las tradiciones en su mismo hogar, pues cada quien tiene derecho a sus creencias, lo mejor es irme a disculpar por no haber hecho lo correcto". Estos razonamientos parecían estar más motivados por la necesidad de conseguir un alivio a su dolor que por un reflejo de sus ideas propias ya que en realidad el chico era alguien orgulloso que usualmente no se echaba para atrás con su palabra y mucho menos mentía. Cuando llegó a la mansión le tuvo que insistir al portero para poder entrar que le dijera a la Madam que no venía con intención de discutir sino de disculparse, la señora le permitió una conversación a la final. Ella escuchó con paciencia las disculpas, decía el chico a su tía lejana cosas como que no era correcto violar las reglas de un hogar, que lo mejor es respetar las ideas de los demás, seguir las tradiciones por ser cortés, etc. Luego del discurso, la Madam alzando la voz y muy seria le dice: "Mira, en toda tu charla no escuché ni una vez que admitías que la piedra en realidad es mágica. Sé muy bien que necesitas ayuda médica y estoy dispuesta a dártela, todo lo que necesites, pero solo si te disculpas no ante mí, yo no fui a quien más irrespetaste, sino ante la piedra y que sea frente a todos en la reunión. Si lo haces te ayudaré, si no, no quiero verte más por acá". El chico se enfada por el trato que recibe, ya antes de irse sin disculparse con la piedra siente un fuerte dolor en su estómago, la enfermedad le afecta, él en ese momento baja su cabeza por causa del dolor y renuentemente dice: "sí, me disculparé con la piedra".
Ambos salen de la habitación y en el medio de la reunión dice en voz alta la Madam: "escuchen todos, el chico tiene un anuncio importante que hacer. Entonces... ¿qué querías decir?". En ese momento el chico se para frente del altar y antes de decir las palabras de disculpas a la piedra, sus principios le empiezan a estorbar, queda como congelado por unos momentos cerrando los ojos y apretando los puños. La tensión era alta, todos veían aquel escenario en silencio, la señora lo observaba con frialdad esperando ver si acaso tomaría la decisión correcta, si superaría la prueba que le concedería sus ayudas económicas o quedaría condenado al desamparo. A la final el chico reacciona, su actitud cambia totalmente, con lágrimas en sus ojos dice alzando la voz: "¡disculpa piedra por haber dudado de tu magia, estaba tan equivocado, eres en verdad maravillosa!". Luego de un corto silencio los invitados le aplauden, la señora lo acoge en sus brazos mientras el chico lloraba, la reunión continuó normalmente. Desde ese momento el chico participó en todos los rituales con mucho entusiasmo, era bueno dando discursos, inventando actividades, planificando reuniones. Y lo bueno del asunto fue que la Madam le pagó todo el tratamiento médico y gracias a él logró superar su enfermedad. Según la Madam, la piedra no solo la había milagrosamente salvado a ella sino también al chico. Pero todavía quedaba un misterio, si acaso el chico en realidad creía que la piedra era milagrosa o si acaso todo era un acto para beneficiarse de la fortuna de la Madam, Si es un acto entonces el chico era un tremendo actor, sin embargo sea cual fuere el caso, no había mucha diferencia, la verdad ahí era que la piedra sí era milagrosa, era una verdad al igual como que el sol saldría al otro día.
domingo, 1 de diciembre de 2013
Damas y caballeros, el show siempre tiene que continuar.
Lo que es real para las personas es producido por las emociones, nuestra
atención es consumida y absorbida por ellas, nuestras conductas y
pensamientos están dirigidos a construir una realidad en torno a ellas.
Buscamos crear un escenario que permita que esas emociones se mantengan,
pero como la realidad es siempre cambiante, el sistema de valores y
prioridades cambia, haciendo así que lo que se sentía real deje de serlo
cuando sea menos necesario o accesible. Cuando un escenario desaparece
de nuestras vidas, la emoción no puede mantenerse, ya no hay ningún
lugar en donde pueda habitar. Muchos nos aferramos tanto a una emoción
que no aceptamos que el escenario que la producía ha dejado de existir, o
nos engañamos con que existe cuando no es así. Cuando nuestros
escenarios cambian, ya sea porque la vida es muy inestable, o
cuestionemos las bases de un escenario, cuesta que las emociones se
mantengan, así que se nota fácilmente que las cosas no son tan reales
como creíamos, llevándonos a la conclusión de: nada es real o nada tiene
significado. Todo lo que queremos es un buen escenario para que las
historias que nos causan las emociones que deseamos se mantengan por
siempre, pero de todas formas, todas las cosas tienen que pasar.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
¿Qué información busco tener en mi cabeza?
En una prisión se decidió darle a dos prisioneros la oportunidad de
escapar. Unos guardias entran en la celda del primer prisionero, le dan
una fotografía, papel y lápiz y le dicen que el primer reto ha
comenzado. La fotografía se trata de una imagen de la prisión tomada
desde lo alto. Los guardias le dicen: el reto es ver si puedes dibujar
la prisión. Sin perder tiempo el prisionero comienza a dibujar. A la
final, el prisionero hizo un dibujo bastante feo, escueto, con trazos
descuidados, solo unos pocos bloques y señales. Los guardias que lo
vigilaban no pudieron evitar burlarse de tal demostración de incapacidad
con el dibujo, le señalaban al prisionero que eran solo garabatos. El
segundo prisionero fue totalmente diferente, lo que dibujaba era
verdaderamente arte, muy real, con todos los detalles posibles, uso
correcto de perspectivas, sombras, líneas, etc. Los guardias estaban
totalmente impresionados de la gran habilidad que poseía nuestro segundo
prisionero. Un guardia dijo: "llegó el tiempo de la segunda prueba"
luego los soltó y les dijo con una sonrisa en el rostro: "escapen, si es
que pueden". La prisión era famosa por su inmensidad y además de estar
diseñada de una forma tan complicada de navegar por ella que haría
estar dentro de una celda protegido por el sistema de seguridad mejor
que estar fuera de una celda en "libertad" pero perdido, todos sabían
que soltar a alguien sin una guía significaba la muerte. El primer
prisionero, el del dibujo malo, aun con lo feo de su dibujo, logró
conseguir la salida de la prisión. Su dibujo consistía en solo los
elementos necesarios que le permitirían guiarse a los puntos que
parecían como posibles zonas de escape, y aunque pasó días explorando la
prisión antes de salir, su dibujo le sirvió como guía para tener éxito
escapando. El segundo, a pesar de tener un dibujo de una gran calidad,
se sintió desorientado sobre qué ruta tomar debido a la gran cantidad de
detalles que habían en su dibujo, pero eso no era lo peor, porque pese a
todos los halagos de los guardias por lo bien que le había quedado el
dibujo, en realidad no logró terminar de dibujar la prisión
completamente, y la parte fundamental que mostraría la ruta de salida,
faltaba en la imagen. Lamentablemente nunca se escuchó nada del segundo
prisionero.
lunes, 25 de noviembre de 2013
Verdades, nuestra guía en la realidad.
La realidad simplemente está ahí, pero la verdad la construimos de
forma creativa como guía para satisfacer nuestros deseos en la
realidad. Entenderlo así, hace ver al mundo de forma más flexible, es
decir, no hay una necesidad de aprender "la verdad" y si se consigue una
buena, ésta se puede mejorar dependiendo de si nos permite guiarnos
mejor a través de la realidad o no.
No hay una sola verdad aunque sí hay una sola realidad, como las verdades son inventadas de forma creativa con un fin descriptivo, todo lo que señale alguna cualidad de un objeto está siendo en cierto grado una verdad, solo depende de los grados de precisión en la descripción y el aspecto y contexto del objeto al que se quiera describir, por esto dos personas pueden describir el mismo objeto con dos verdades diferentes y aun así ambas serían válidas. También hay descripciones del objeto que aunque sean verdad, no nos sirven como guía para nuestros propósitos, por lo tanto los mejores tipos de verdades que podemos crear son los que nos guíen a la satisfacción de nuestros deseos.
Decir esto no significa que todo lo que se cree como cierto es verdad, hay falsedad cuando algo que se considera verdad no logra describir al objeto de forma alguna y normalmente gran cantidad de verdades que creamos no son puras, están unidas a falsedades, pero la confrontación crítica de ellas ante la experiencia las lleva a un proceso gradual de purificación para hacerlas mejor, más no absolutas.
No hay una sola verdad aunque sí hay una sola realidad, como las verdades son inventadas de forma creativa con un fin descriptivo, todo lo que señale alguna cualidad de un objeto está siendo en cierto grado una verdad, solo depende de los grados de precisión en la descripción y el aspecto y contexto del objeto al que se quiera describir, por esto dos personas pueden describir el mismo objeto con dos verdades diferentes y aun así ambas serían válidas. También hay descripciones del objeto que aunque sean verdad, no nos sirven como guía para nuestros propósitos, por lo tanto los mejores tipos de verdades que podemos crear son los que nos guíen a la satisfacción de nuestros deseos.
Decir esto no significa que todo lo que se cree como cierto es verdad, hay falsedad cuando algo que se considera verdad no logra describir al objeto de forma alguna y normalmente gran cantidad de verdades que creamos no son puras, están unidas a falsedades, pero la confrontación crítica de ellas ante la experiencia las lleva a un proceso gradual de purificación para hacerlas mejor, más no absolutas.
sábado, 23 de noviembre de 2013
Perfeccionando el anti-perfeccionismo.
El perfeccionismo es la actitud en donde una persona se demanda sin
ninguna razón a hacer algo siempre bien. Por haber creado esa demanda,
conductualmente o se actúa compulsivamente para cumplir la demanda de
actuar siempre bien, o no se hace nada (hay perfeccionistas ocultos,
quienes no hacen nada por evitar los imperfectos primeros pasos),
emotivamente genera ansiedad, estrés y decepción, y cognitivamente se
valora a la persona como buena o mala por sus acciones, también se ven
las actividades con la actitud todo o nada: "si no son buenas todas las
acciones totalmente, no sirven", y hace el hecho de cumplir la demanda
más importante que disfrutar la actividad. Una solución simple es
ponerse el objetivo de hacer las cosas de forma disparatadas, es un
método paradójico efectivo que ataca directamente a la esencia del
perfeccionismo.
La subjetividad del simio.
El término subjetividad es mejor no verlo de la forma usual en que
cada quien crea un mundo interno completamente diferente al de otra
persona, sino de una forma en que considere también a los patrones
universales que todos compartimos en nuestra subjetividad como humanos. Y
cuando se dice que alguien está siendo subjetivo y por lo tanto no está
describiendo la realidad como es (caer en error), no significaría que
una persona creó un mundo sin ninguna razón de ser y por eso se
equivocó, sino que dicha persona está cayendo en uno de los tantos
patrones humanos en los cuales todos tenemos la tendencia de caer. Estos
patrones vienen por razones biológicas materiales (pasado evolutivo del
hombre), y el porqué de ellos y de equivocarnos por ellos es debido a
que estamos programados para interactuar instintivamente con una especie
de ambiente diferente al cual habitamos en esta época moderna, y
también, porque no se hace buen uso del mecanismo no tan desarrollado de
adaptación a variantes en el ambiente: razón (irónicamente la razón se
acerca más al concepto de subjetividad dualista por su plasticidad y
flexibilidad, y el instinto y las emociones se acercan más a la visión
mecánica materialista de la realidad). Es importante que entendamos
estos patrones universales humanos porque detrás de toda la estupidez
humana se encuentran ellos. Como solución, la razón serviría simplemente
para adaptarnos a la realidad moderna y para desapegarnos de nuestras
actitudes tribalistas primitivas.
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