En Venezuela hay un demonio, un virus, una enfermedad mental que es
la causante del derrumbe de este país. Ese demonio reside en el espíritu
de los comerciantes, y es definitivamente una posesión demoníaca,
porque en otros países la economía de libre mercado ha funcionado, pero
aquí los comerciantes aun sin una libertad completa, han destruido al
país, eso quiere decir que ese demonio está poseyendo solo a los
comerciantes de nuestro país, ¡hay que detenerlo!
El problema del
país no es que el gobierno sea ineficiente, derrochador, destructor de
empresas, ignorante de la realidad económica, ¡no! El gobierno no tiene
responsabilidad alguna, es todo culpa de ese demonio que reside en los
comerciantes, es por la guerra que ha hecho este demonio capitalista en
contra del pueblo noble. Si no fuese por estos comerciantes poseídos,
todas las misiones del gobierno hubiesen triunfado, el socialismo
hubiese ya traído el cielo a Venezuela, todos seríamos iguales y no
habría que trabajar casi para ganarse las cosas, ya que la causa de toda
nuestra pobreza es que las cosas están en las manos de este demonio
egoísta.
Chávez desde el cielo seguro se percató de este demonio y
bajó para advertirle a Maduro sobre él, como Maduro lo ha reportado en
varias ocasiones. Maduro ahora está haciendo lo correcto, limitando lo
más que pueda a los comerciantes, que son quienes están poseídos por
este demonio. El demonio del capitalismo anda suelto y la única forma de
defender al noble y santo pueblo de él es dándole todo el poder al
gobierno.

No hay comentarios:
Publicar un comentario