lunes, 25 de noviembre de 2013

Verdades, nuestra guía en la realidad.

La realidad simplemente está ahí, pero la verdad la construimos de forma creativa como guía para satisfacer nuestros deseos en la realidad. Entenderlo así, hace ver al mundo de forma más flexible, es decir, no hay una necesidad de aprender "la verdad" y si se consigue una buena, ésta se puede mejorar dependiendo de si nos permite guiarnos mejor a través de la realidad o no.

No hay una sola verdad aunque sí hay una sola realidad, como las verdades son inventadas de forma creativa con un fin descriptivo, todo lo que señale alguna cualidad de un objeto está siendo en cierto grado una verdad, solo depende de los grados de precisión en la descripción y el aspecto y contexto del objeto al que se quiera describir, por esto dos personas pueden describir el mismo objeto con dos verdades diferentes y aun así ambas serían válidas. También hay descripciones del objeto que aunque sean verdad, no nos sirven como guía para nuestros propósitos, por lo tanto los mejores tipos de verdades que podemos crear son los que nos guíen a la satisfacción de nuestros deseos.

Decir esto no significa que todo lo que se cree como cierto es verdad, hay falsedad cuando algo que se considera verdad no logra describir al objeto de forma alguna y normalmente gran cantidad de verdades que creamos no son puras, están unidas a falsedades, pero la confrontación crítica de ellas ante la experiencia las lleva a un proceso gradual de purificación para hacerlas mejor, más no absolutas.

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